Alberto Blanco: «El buen líder entiende a la persona en toda su dimensión»

por | Ene 14, 2013

%banner%

%home%

 

El cerebro está dividido en dos hemisferios, donde se encuentran las diferentes capacidades. El hemisferio derecho es dominante en lo que se refiere a la percepción del espacio, el ritmo, el color, la dimensión, la imaginación o las ensoñaciones diurnas, entre otras. Por su parte, el hemisferio izquierdo tiene tendencia hacia las habilidades mentales lógicas, verbales, secuenciales, numéricas, lineales y analíticas.

Los negocios también comparten ambas visiones. ¿Sabes integrarlas? Alberto Blanco, director general de Grupo Actual y organizador de los eventos TEDxMoncloa, nos abre la puerta para aprovechar al máximo ambos lados del cerebro en una interesante charla que tuvo lugar en DéFILé Café.

«No debemos dejar de lado la razón, se trata de buscar el equilibrio»

La sociedad está inmersa en una etapa de cambios rápidos que están impactando en los negocios y en la manera de entender las empresas. Para poder adaptarnos a ellos necesitamos modificar ciertas visiones y actitudes y esto implica poner en funcionamiento partes del cerebro que estaban dormidas. Como afirma Alberto Blanco «no se trata de apartar la razón, sino de encontrar el equilibrio entre las partes más analíticas y las más creativas».

Uno de los cambios más relevantes se centra en la manera de ejercer el liderazgo. Las personas que emprenden desde el entusiasmo despiertan en cuantos le rodean lo que llamamos motivación. «El líder debe comprender a la persona en toda su dimensión y esto significa que tiene que involucrarse emocionalmente. Cada persona debe encontrar su pasión en la vida para poder llegar al éxito interior, lo que te catapulta al éxito exterior», concluye Alberto Blanco.

 

Carmen González-Llanos
Carmen González-Llanos

Próximos eventos

Te puede interesar

No quieren comprar una casa. Quieren otra cosa

No quieren comprar una casa. Quieren otra cosa

Por Carlos Gómez es CEO y Cofundador de VIVLA | El esfuerzo para comprar vivienda en España supera ya los siete años de salario íntegro. Pero el problema no es solo el precio: es que una generación entera ha dejado de creer en el modelo