La enfermedad llegó en Bangkok. Daniel Pruce, hoy minisitro embajador de UK en España, trabajaba en la embajada británica de Tailandia cuando comenzó a padecer epilepsia. Tardó meses en tener un diagnóstico claro. Una vez que tuvo claro qué ocurría, empezó a ver cómo cambiaba su vida.
La adversidad ha llevado a Pruce ha cambiar su forma de trabajar. Consigo mismo, ya que ahora los hábitos alimenticios, organizativos o de descanso son diferentes. Pero también con su equipo. Pruce ha desarrollado una sensibilidad diferente hacia la influencia de sus actos en los suyos y ha desarrollado un grado de empatía mayor.
La Iglesia es la institución que más y mejor ha enseñado al mundo a dirigir personas, construir organizaciones y sostener un propósito a través de los siglos.
Hay una pregunta que José Antonio Marina lleva décadas haciéndose. No sobre la inteligencia en abstracto, sino sobre la nuestra: por qué, siendo tan capaces de pensar, somos tan dados a no hacerlo.